Dormir mejor: 7 consejos probados para un descanso profundo

 
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Rustige slaapkamer in avondlicht

Una de cada cinco personas duerme mal. La buena noticia: pequeños ajustes en tu rutina nocturna suelen marcar una gran diferencia. Estos son los siete consejos que más resultado dan.

1. Oscurece y silencia tu dormitorio

La luz y el ruido son los mayores enemigos del sueño. Un antifaz de seda bloquea la luz sin presionar la cara, y una máquina de ruido blanco enmascara el ruido de la calle con un sonido relajante al que tu cerebro se acostumbra rápido.

2. Prueba una manta con peso

Una manta con peso ejerce una presión uniforme sobre el cuerpo —se siente como un abrazo— y reduce de forma demostrable las hormonas del estrés. Elige una manta de aproximadamente el 10% de tu peso corporal.

3. Mantén un horario de sueño fijo

Acuéstate y levántate a la misma hora cada día, también los fines de semana. Una lámpara despertador que simula el amanecer hace que madrugar sea mucho más agradable.

4. Última hora sin pantallas

La luz azul inhibe la producción de melatonina. Aparta el móvil una hora antes de dormir, o usa gafas de filtro de luz azul por la noche.

5. Refresca tu dormitorio

La temperatura ideal para dormir ronda los 17–18 grados. Una habitación fresca con una manta cálida funciona mejor que al revés.

6. Relaja los sentidos

El aroma actúa directamente sobre el sistema nervioso. Unos toques de spray de lavanda para almohada son un ritual sencillo que tu cuerpo aprende rápido a asociar con el sueño.

7. Cuida tu postura

Las molestias de cuello o espalda te sacan del sueño profundo sin que te des cuenta. Una almohada ergonómica de espuma viscoelástica o un cojín entre las rodillas para quienes duermen de lado mantiene la columna alineada.

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