La pistola de masaje es hoy una de las herramientas de recuperación más populares, y con razón. Pero las diferencias entre modelos son notables. Esto es lo que debes tener en cuenta.
1. Profundidad de golpe y potencia
La profundidad de golpe (amplitud) determina lo profundo que llega el masaje a tus músculos. Para una relajación superficial basta con 6–8 mm; para deportistas que quieran tratar puntos gatillo, 10 mm o más resulta más agradable.
2. Número de intensidades
Más intensidades significan más control: suave para el cuello, potente para los muslos. Nuestra Massage Gun Pro cuenta con una amplia gama de velocidades, mientras que la compacta Mini Massage Gun es ideal para llevar de viaje y cabe fácilmente en tu bolsa de deporte.
3. Nivel de ruido
Los modelos económicos pueden sonar como un taladro. Busca un nivel de ruido por debajo de 55 dB si quieres masajearte por la noche frente al televisor.
4. Duración de la batería
Una buena pistola de masaje dura de 2 a 6 horas por carga, más que suficiente para semanas de uso, ya que basta con una sesión de 10–15 minutos al día.
5. Cabezales
Un cabezal de bola para grandes grupos musculares, un cabezal de bala para puntos gatillo y un cabezal en horquilla para a lo largo de la columna: con tres cabezales puedes tratar casi cualquier zona.
¿Cuándo usarla?
Antes de entrenar, de forma breve y rápida para activar los músculos; después de entrenar, más despacio y durante más tiempo para eliminar toxinas y reducir las agujetas.